En las últimas semanas hemos recorrido un camino fascinante. Vimos el Conductismo, donde el estudiante era condicionado por premios y castigos. Luego pasamos al Cognoscitivismo, donde comparamos su cerebro con una computadora que procesa información.
Pero hoy… hoy vamos a romper el molde. Hoy vamos a dejar de ver al conocimiento como algo que se «transfiere» de mi cabeza a la tuya, y vamos a empezar a verlo como algo que tú tienes que construir. Hoy entramos al territorio del Constructivismo.
Para entender esto, quiero que recuerden la analogía de la Teoría Atómica que mencionamos al principio del podcast. Recordarán que el Conductismo era como el átomo de Dalton: una bola sólida. El Cognoscitivismo era como el átomo de Bohr: un núcleo con electrones girando ordenadamente. Pues bien, el Constructivismo es la Mecánica Cuántica. En la física cuántica, el átomo es una nube de probabilidades; la posición de un electrón depende del observador y del contexto.
Exactamente eso nos dicen autores como Brenda Mergel y Jonassen sobre el constructivismo: La realidad no es algo externo y fijo que todos vemos igual. El que aprende construye su propia realidad, o al menos la interpreta de acuerdo con su propia experiencia,. Lo que tú conoces es una función de tus experiencias previas, de tus estructuras mentales y de tus creencias.
Quizás te preguntes: «Paco, si cada quien construye su realidad, ¿no sería esto un caos? ¿Cómo nos entendemos?». Aquí es donde entra un concepto clave: la Negociación Social. Los constructivistas creen que, aunque la realidad es personal, compartimos una buena parte de ella a través de la interacción con otros. El aprendizaje, entonces, no es un acto solitario de memorizar datos; es un acto social y dialógico,.
Según las fuentes, el diseño instruccional bajo este enfoque cambia radicalmente. Ya no diseñamos para que el alumno repita una respuesta correcta. Diseñamos para que el alumno resuelva problemas del mundo real.
David Jonassen, un gurú en este tema, nos da una lista de lo que debe tener un ambiente de aprendizaje constructivista. Escuchen con atención, porque esto es la clave para sus cursos más avanzados:
- Múltiples representaciones de la realidad: No le des al alumno una sola versión de la historia. Dale complejidad, porque el mundo real es complejo.
- Actividades auténticas: Olvídate de los ejercicios de relleno. Ponlos a resolver casos reales, contextualizados.
- Construcción colaborativa: Fomenta que trabajen en equipo, no para competir, sino para negociar significados.
Y aquí entra la tecnología. En las décadas de los 80 y 90, herramientas como el hipertexto y la hipermedia (o sea, la Web tal como la conocemos) se convirtieron en los mejores amigos del constructivismo. ¿Por qué? Porque el hipertexto permite «ramificar» el conocimiento. No es lineal como un libro de texto antiguo. Tú decides en qué enlace hacer clic. Tú construyes tu propio camino.
Pero cuidado. No todo es color de rosa. Los expertos como Jonassen y McAleese nos advierten de un peligro: Perderse en el hiperespacio. Si un alumno es novato en un tema y lo lanzas a un ambiente puramente constructivista y abierto, se va a perder. No tiene las «anclas» o conocimientos previos para navegar ese océano,.
Por eso, la recomendación de oro para ti como diseñador es esta: Para aprendices novatos (introducción a un tema), usa estrategias más objetivistas y dirigidas (Conductismo/Cognitivismo). Pero para la adquisición de conocimientos expertos y avanzados, ahí es donde el Constructivismo brilla. Ahí es donde debes soltar la rienda y dejar que el estudiante tome decisiones inteligentes en entornos complejos,.
En resumen: El constructivismo nos dice que el aprendizaje es una interpretación personal del mundo, basada en la experiencia y la negociación social. Tu rol como diseñador cambia: ya no eres el proveedor de la «verdad», ahora eres un entrenador (un coach) que diseña experiencias para que el estudiante construya su propio saber.La próxima semana, vamos a ver cómo estas teorías se traducen en estrategias pedagógicas concretas. Hablaremos del Aprendizaje por Descubrimiento de Jerome Bruner. ¿Es mejor que te lo enseñen o que tú lo descubras? Lo veremos en el próximo episodio.

















