Hoy en día, muchos de los últimos avances pedagógicos tienen como objetivo maximizar la eficacia de tiempo en procesos de capacitación, liberando instructores de “enseñar dentro del promedio” y permitiendo dedicar más tiempo apoyando a las necesidades y posibilidades individuales de los alumnos al momento de aplicar los conocimientos.
El aprendizaje activo es un método de enseñanza que involucra a los estudiantes en el material que están aprendiendo a través de actividades de resolución de problemas, realización de tareas, foros, actividades de reflexión, y cualquier otra tarea que promueve el pensamiento crítico y acción sobre el tema estudiado.
El aprendizaje activo requiere que los estudiantes hagan algo que desarrolle sus habilidades, en lugar de solo ser espectadores de instrucciones o ejemplos visuales de lo que deben conocer.
Cuando se trata de aprender un nuevo concepto o habilidad, la instrucción es esencial, pero la práctica hace al maestro. Tradicionalmente, los contenidos educativos en línea enseñan a los estudiantes nuevos conceptos pero es el aprendizaje activo lo que ayuda a los estudiantes a dominar el tema.
El aprendizaje activo funciona porque involucra a los estudiantes en el proceso de aprendizaje. Más específicamente, el aprendizaje activo en el proceso de capacitación tiene claras ventajas: