El Diseño Instruccional no consiste simplemente en “subir contenidos” a una plataforma virtual. Es una disciplina pragmática y sistemática cuyo objetivo es producir formación que resulte eficaz, competente e interesante.
De acuerdo con especialistas en el área como Peter Williams y Brenda Mergel, el diseño instruccional se define como:
“La planificación sistemática que incluye la valoración de necesidades, el desarrollo, la evaluación y la implementación de materiales y programas”.
En términos metodológicos, si el proceso de aprendizaje se comprende como un trayecto, el diseñador instruccional actúa como el cartógrafo y estratega que traza el mapa, selecciona las vías idóneas y asegura que el estudiante alcance el destino con la adquisición demostrable de nuevas competencias.
Este campo de estudio surge históricamente de la convergencia entre la psicología conductista y la ingeniería de sistemas. Por consiguiente, no es un proceso fortuito; exige una comprensión rigurosa de los mecanismos del aprendizaje humano antes del desarrollo de cualquier recurso textual o multimedia.
En el ámbito de la educación virtual, el DI funciona como el componente mediador que garantiza que la tecnología permanezca subordinada al aprendizaje y potencie la construcción de significados por parte del estudiante.